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liderazgo

Noticias Abril 23, 2010

Coaching para hacer o para Ser

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El predominio de la cultura de la aceleración y los
resultados nos predispone a la acción inmediata, a hacer todo lo más rápido
posible, sea trabajar, estudi
ar, aprender, reflexionar, amar, celebrar o
divertirse. Todo debe ser rápido y eficiente, optimizado, maximizado, como lo
ex
plican Richard Senett en el Nuevo
Capitalismo
y Gilles Lipovetsky en Tiempos
Hipermodernos
. Conozco mucha gente que trabaja duro preparando las
celebraciones familiares de fin de año o que llegan cansados de unas vacaciones
planificadas y ejecutadas hasta el último minuto de cada día.

En muchas situaciones de la vida de hoy, es correcto ser
eficientes, productivos y rápidos. Sobre todo en el cumplimiento de metas que
nos imponen o nos ponemos en el trabajo y los negocios. De hecho, la velocidad es
un atributo importante de competitividad en el mundo actual.

Hay un chiste, de esos que se esmeran en denostar a alguna
identidad étnica, en que a una persona le preguntan cuánto da por resultado el
multiplica 4 x 8, y responde 38, y acota inmediatamente ¿quieres rapidez o
exactitud? Bueno, de eso se trata, de las dos cosas, velocidad pero también
calidad, rapidez pero también sentido.

El coaching como disciplina de crecimiento personal
profesional también vive en esta tensión entre velocidad y profundidad, desde
versiones menos serias de dinámicas emotivas destinadas a la expresividad
superficial de la emocionalidad, con abrazos, risas o llantos, hasta versiones
más serias que también pueden tener varios niveles de profundización.

Hay procesos de coaching que simplemente se orientan a motivar
a las personas, en la línea de “sí se puede”, “tú puedes”, “querer es poder”, “si
lo deseas realmente, lo lograrás”,  que
podríamos ubicar en el tipo de coaching “voluntarista” o motivacional. Pero
también hay procesos de coaching en profundidad que orientan reflexiones Teórico/Prácticas
que llevan a un replanteamiento radical de la existencia.

Para aportar algo de claridad en las diversidad de ofertas que
abundan en el mercado de las ofertas en la prensa y en internet sobre terapias,
asesorías, charlas y cursos de desarrollo personal profesional, propongo aquí
tres niveles de objetivos que pueden ser asumidos para un proceso de coaching:

Técnicas operativas

Hay una serie de coaching en que
enseñan “técnicas” muy prácticas para enfrentar situaciones concretas como
vender, entrevistas de empleo, hablar en público o motivar a otras personas”. Su
foco son la entrega de “trucos”, algo así como “qué debo hacer en caso de…”. No
son del todo inútiles, pero dependen mucho de la propia capacidad de ponerlas
en prácticas con las necesarias adaptaciones del contextos en que se encuentre
el interesado.

Desarrollo de
Habilidades Comunicativas

Otro nivel de coaching consiste en entrenarse en una nueva forma de
comunicarse, interactuar y movilizar a otras personas, sea que se trate de
subalternos, pares o clientes. Este entrenamiento requiere el desarrollo de una
nueva comprensión de en qué consiste la comunicación, la inteligencia humana y
las emociones. Y digo comprensión, porque no se trata sólo
de conocer conceptos nuevos, sino la experiencia de aprender haciendo y
sintiendo, el conocimiento que viene de experiementar nuevos fenómenos y luego reflexionar
sobre ellos. En lo mínimo, se trata de desarrollar nuevas prácticas, maneras
nuevas de hacer. Pero el objetivo más ambicioso es adquirir nuevas
predisposiciones mentales y emocionales para relacionarse y para enfrentar las
situaciones difíciles o desagradables en el trabajo y los negocios. Los hábitos
son prácticas que se adquieren a un nivel de maestría y se incorporan como maneras
de actuar automáticas no reflexivas en nuestra vida. Eso es a lo que apunta un
proceso de coaching continuado en el ámbito de la comunicación y las relaciones
con otras personas. Obviamente, que este entrenamiento deja en condiciones muy
favorables para los desafíos planteados en el nivel de las Técnicas Operativas, pero es un aprendizaje más estable que perdura
y permite autonomía p
ara diversos desafíos.

Rediseño de la Identidad

Hay un nivel más profundo en el
mundo del coaching, que es muy escaso y casi desconocido por los propios “coach”.
Se trata de emprender un proceso de rediseño de la identidad, que implica un
proceso de reflexión, de autoconocimiento, apropiación de los contextos en que
vivimos, desde lo más inmediato a hasta la comprensión de la época universal actual,
para comenzar a articular nuevos objetivos para la vida personal y profesional,
pero especialmente poner en práctica a modo experimental una forma nueva de
apearse a la vida del trabajo o los negocios, con nuevos objetivos, nuevas
estrategias y otro tipo de r
elaciones. No se trata de hacer un “borrón y cuenta
nueva” porque eso es ilusorio e imposible, pero si hacer un quiebre de fondo en
la dinámica personal y emprender un horizonte nuevo para una siguiente etapa de
la vida. Aquí no se descarta la importancia de desarrollar habilidades prácticas
para ser más efectivos, pero lo principal es a nivel de construcción de
sentidos, de horizontes, de orientación para la vida propia y para quienes nos
rodean. La búsqueda aquí, más que de eficiencia, es de serenidad, bienestar,
ubicación.

Por ejemplo, comprender y saber hasta dónde “comprarse” el
sentido de la urgencia y la eficiencia, que impera en el ambiente, discriminar y
liberarnos de la esclavitud de las tendencias y las modas que sigue la mayoría,
para elegir las que se alinean con nuestros objetivos o mejor, inventar
nuestras propias opciones en la vertiginosa tormenta de ofertas de tecnologías,
gadgets, vacaciones, sicología, moda, diseño, tiempo libre, estilo de vida,
familia, aprendizajes, titulaciones, espiritualidad, desarrollo físico,
trote, alimentación, religiosidad, técnicas de poder, chamanismo, y muchas otras
transformadas en ofertas de consumo inmediato y desechable.

Una
alerta final para considerar
: en cada uno de estos niveles de coaching se
encuentran ofertas competentes y de calidad, pero también muchas propuestas
insustanciales, incompetentes. En castellano: embolarmientos de perdiz, ventas
de motos, mulas, chorros, rollos y chamullo.

Noticias Marzo 18, 2010

Trabajo, agobio y calidad de vida

El agobio es una de las emociones que impiden vivir con calidad de vida la experiencia de trabajo, y también obstaculiza el cumplimiento de objetivos. Una vez escuché: “vivimos como un auto acelerado al máximo, pero en neutro”.
 
Se trata de una emoción parecida al vértigo o a la angustia, que hace sentir la sensación de vacío en el estómago, falta de aire, confusión mental, molestia y enojo con el entorno (en especial con las personas), en que una voz interior te repite que tienes muchos pendietes, escaces de tiempo y gente (jefes?) esperando por tus resultados. Es como mirar desde dentro de un agujero hacia afuera pero sin posibilidad de alcanzar la superficie. Lo único que sé, es que tengo mucho pero mucho trabajo que terminar. 
Es importante recordar aquí que las emociones son nuestra reacción corporal aprendida ante una situación de la vida. Estamos habituados a reaccionar automáticamente y sin darnos cuenta a las situaciones. Dicho de otro modo, no es la situación la agobiante. La situación es la que es. Soy yo quien “sabe” reaccionar de un modo u otro a una situación, pero ocurre en forma automática y no soy consciente de ella. Esto ocurre como una manifestación corporal (placer, molestia, irritabilidad, serenidad) pero también acompañada de una narrativa, un discurso (como esa voz que se nos viene), la cual también es automática, insconciente y aprendida. Por eso importa decir que para cambiar las situaciones, antes que nada debo cambiar yo mismo: reconocer la emoción, revelar la narrativa que la sostiene, tomar acciones de cambio. 
 
Para avanzar, te propongo 5 preguntas para orientarte en manejarte con el agobio (antes de hacerlos debes necesariamente definir para ti una pausa para reflexionar): 
 
  1. Reconocer la Emoción: ¿Qué tipo de emoción me embarga? ¿Agradable o desagradable? ¿En qué la observo corporalmente? ¿En qué “rollo” (conversación o discurso) me encuentro atrapado? ¿qué repite esa voz interior?
  2. Recuperar el propósito: ¿Qué busco yo para mi con el trabajo que tengo que hacer? ¿quién lo espera (cliente)? ¿qué espera y necesita de este trabajo? ¿en qué le ayudará o qué hará con el resultado de mi trabajo?
  3. Establecer la totalidad de tus compromisos: ¿Qué tareas o compromisos tengo pendientes? Es clave listar todas las tareas pendientes que tienes (resultados, fechas, responsables, tus proveedores, destinatario o cliente): todas, hasta las más mínimas.
  4. Priorizar y cancelar compromisos: ¿Cuáles son más importantes, cuáles son urgentes, cuáles prescindibles? Se trata de jerarquizar los pendientes, para asumir los importantes y los urgentes, y especialmente cuáles debes descartar, porque No todo se puede hacer. Esta conversación sólo será valida una vez que acuerdes con tu jefe o cliente una propuesta concreta de compromsos por realziar y cancelar.
  5. Pedir Ayuda: ¿quién me puede ayudar con mi trabajo? ¿Quién podría o debiera asumir parte de mis compromisos? Debes tener presente que siempre estamos trabajando y viviendo en redes con otras personas, con compromisos explícitos e implícitos de colaboración y coordinación con otros. En concreto, establecer personas a quienes pedir ayuda para establcer plazos claros de tareas que tu necesitas de ellos, transferirles algunas de tus promesas, y validarlo con tu jefe o cliente.
En suma, se trata de tomarse un respiro para tranquilizarse y diseñar, establecer una mirada de conjunto de en qué juego o contexto estás metido (para dónde va el barco), explicitar la totalidad de tus pendientes (quizás no eran tantos) y jerarquizarlos, con eso, negociar con tu red de clientes, proveedores y colaboradores para ampliar plazos, cancelar, tranferir, recibir ayudas.
 
Notas importantes:
1). Es clave hacer este ejercicio conversando con otras personas, sobre todo pedir ayuda a tu cliente (¿jefe?).
2). Hay personas que se acostumbran (habitúan) a vivir en el agobio y hasta les gusta aunque no se den cuenta, por lo tanto, terminan siempre en situaciones de agobio (bueno, revisa si estás en ese caso de adicción al agobio).
Noticias Febrero 15, 2009

El método: comunicación, liderazgo y poder

A quienes les interese el la
comunicación, el liderazgo, el poder …y los recursos humanos, no pueden
perderse esta película española, El Método de Marcelo Piñeyro. Con un formato estilo cine gringo
de los 50, de intenso ambiente de encierro, siete postulantes a un puesto de
ejecutivo a una empresa compiten a partir de un método del que desconocen las
reglas. A pesar que falla a ratos con ciertas exageraciones artificiosas y una ingenua
moralina anti globalización, la película atrapa porque logra mostrar a las
personas enfrentadas al poder, a confrontarse entre su conciencia y sus
intereses, y a atmósferas de desconfianza. Es fácil reconocer prototipos y a uno mismo en situaciones de conflicto. Enteramente recomendable.

Algunas escenas aquí:

Noticias Octubre 28, 2008

Liderazgo en Redes

redes. Sin
seguidores no hay líderes. Y sin líderes las sociedades se hubieran hundido en
conflictos insolubles. ¿Cómo elegimos ahora a quienes nos lideran? ¿Cómo lo
hacíamos antes?

En dos millones y medio de años no hemos mejorado en la manera de escoger a
nuestros líderes. Son necesarios, como lo son los seguidores, para llevar una
sociedad adelante sin que se disgregue por los conflictos. Eduardo Punset
debate sobre los criterios evolutivos en la elección de un buen líder con el
psicólogo social Mark van Vugt,
investigador de la Universidad de Kent.

Para ampliar:

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    me: The origins of leadership
    ,
    artículo (para suscriptores)
    escrito por Mark van Vugt en la New Scientist. (En la web de van Vugt es
    posible descargar el artículo en jpg: páginas 1; 2; 3 y 4.)
  • Mark van Vugt
    participará del congreso Values and
    Empathy across Social Barriers: A Neurocognitive Approach to Fairness

    que organizan “El cervell social“, la
    cátedra de neurociencias y sociedad de la UAB, la New York Academy of
    Sciences, la Fundació Catalana per a la Recerca i la Innovació, y la la
    European Science Foundation. El programa completo del congreso está
    disponible en PDF aquí.